En relación al aval del 80% que ofrece el Instituto de Crédito Oficial (ICO) a favor de las entidades financieras para los nuevos préstamos que éstas concedan a las empresas con el objetivo de facilitar el mantenimiento del empleo y paliar los efectos económicos del Covid-19, a tenor de lo que nos trasladan algunos empresarios, cabe hacer algunas aclaraciones.

En primer lugar, hay que poner de manifiesto que el hecho de contar con este aval del ICO no exime a las entidades financieras de poder exigir otras garantías adicionales. De hecho, será habitual que la banca también exija poder contar con las mismas otras garantías con que contaba hasta el momento. Principalmente, el aval personal de socios y/o administradores.

Y, en segundo lugar, observamos que algunas entidades no están siendo rigurosas al informar a sus clientes, puesto que les indican que, al contar con el aval del 80% del ICO, el aval personal de socios y/o administradores se circunscribe solamente al 20% del importe del préstamo.

Esto no es así, no sólo porque no tiene ningún sentido -aunque no nos guste-, sino también porque lo impide el Anexo I de la Resolución de 25 de marzo, de la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a Empresas, por la que se aprueban las características de este tramo de avales, que establece una cláusula “pari passu” (igualdad de condiciones) en las recuperaciones de los préstamos.

Por cierto, tampoco cabe, como probablemente pretendería algún empresario, la posibilidad de pignorar a favor del banco un depósito por el 20% para que así “el banco no tenga ningún riesgo” y conceda, fácilmente, el préstamo.

Entre las malas prácticas de algunas entidades y la falta de conocimiento de algunos empresarios, se están materializando operaciones de importes muy relevantes sin la consciencia necesaria del empresario de las implicaciones que ello conlleva para su patrimonio personal, presente y futuro.

Además, dicha resolución de la Secretaría de Estado también impone que la entidad financiera deberá trasladar a las empresas el beneficio de contar con este aval -que reduce su riesgo-, ya sea en forma de mejores condiciones económicas, mayor importe o mayor plazo de devolución del préstamo.

 

Jordi Solé Tuyá
Director Ejecutivo
Kreedit | Financiación Empresarial

Mayo de 2020