Para poder obtener la financiación bancaria que muchas pymes han venido requiriendo en los últimos años, éstas se han visto obligadas a aportar los avales personales de socios y administradores. E incluso, en algunos casos, sin que los socios estuvieran implicados en la gestión de la empresa.

Uno de los objetivos que todo empresario debe plantearse a medio plazo es retirar estos avales, con la finalidad de volver a separar el patrimonio personal del riesgo que conlleva la actividad empresarial. A veces, este tema parece menor, pero no lo es. La vinculación patrimonial del socio con la empresa puede dificultar, entre otros, la materialización de operaciones corporativas, la entrada de nuevos socios, la salida de socios actuales, etc.

Retirar estos avales personales es un objetivo viable a medio plazo si se sigue una buena estrategia, se lleva a cabo una ejecución muy precisa y se mantiene una eficaz interlocución con la banca.

En muchas ocasiones los bancos han venido requiriendo estos avales personales de una forma indiscriminada cuando, en realidad, sólo son exigibles si se dan unos parámetros muy concretos en los balances de la empresa, en cuyo caso el banco considera insuficiente la solvencia y capacidad financiera de la empresa y, por ello, desea complementarla con avales personales. Por tanto, es preciso revisar si, realmente, los balances de nuestra empresa presentan dichos parámetros. Si no fuera así, debemos solicitar al banco la retirada de los avales y es posible que éste acceda a ello sin más. Y si observamos que, realmente, los balances de la empresa hacen necesaria la aportación de avales, deberemos focalizarnos en esas ratios y empezar a trabajar para corregirlas de forma que, lo antes posible, podamos mostrar al banco la fortaleza del balance de nuestra empresa y solicitarle la retirada de estos avales.

En ocasiones nos encontramos con empresas que tienen todavía aportados estos avales porque, en su día, fueron requeridos por el banco porque la situación de su balance así lo hacía necesario, pero que hoy, atendiendo a la buena evolución que ha tenido la empresa en los últimos años, estos avales ya no deberían exigirse. En estos casos, hay que hacer las gestiones necesarias con el banco para poder retirarlos.

El resultado de este trabajo no lo obtendremos de un día para otro, pero cuanto antes empecemos antes lo conseguiremos. No es una tarea difícil ni complicada, pero sí que requiere de unos conocimientos y experiencia muy específicos en este ámbito. Desde Kreedit podemos asesorarle en este sentido, tal como ya hemos hecho con resultados muy interesantes para nuestros clientes. Póngase en contacto con nosotros y le explicaremos cómo hacerlo.

Kreedit | 2018