Píldora “Más allá de los aspectos puramente económicos y financieros”

Si bien es cierto que la decisión de concesión de riesgo de la entidad financiera se basará principalmente en los parámetros económico-financieros que presente la empresa y de la medida en que éstos sean capaces de superar los scorings o ratings, también es cierto que no tenemos descuidar poner en valor otros aspectos. En este sentido, la entidad financiera valorará positivamente todos aquellos aspectos que puedan transmitir confianza en la solvencia y viabilidad de la empresa. Destacaríamos los siguientes:

• Disponer de una póliza de seguro de créditos comerciales. Este hecho supone la eliminación de uno de los principales riesgos que habitualmente asumen las empresas: el grave perjuicio que supondría el impago por parte de sus clientes. No es menor el hecho de que la empresa tenga asegurado el cobro de sus ventas. Los porcentajes de cobertura más habituales de este tipo de pólizas son el 80%, 85% ó 90%, en función de la compañía aseguradora y del país de residencia del cliente. Cualquier entidad financiera valorará muy positivamente que la empresa tenga contratado un seguro de este tipo.

Exportar y en qué países lo hace. En la actual coyuntura económica en la que está inmersa Europa y, especialmente, España, el hecho de exportar significa, generalmente, dirigirse a mercados que probablemente ofrecen más oportunidades a la empresa, bien porque están en fase de crecimiento, bien porque sus tasas de morosidad son más moderadas, etc. No obstante, hay que poner de relieve que para una entidad financiera no es lo mismo que la empresa exporte a un país o en otro, pues cada uno ofrecerá diferentes ventajas y/o inconvenientes, e implicará un tipo de riesgo u otro. No es lo mismo exportar a Finlandia que hacerlo en Guinea Ecuatorial, por ejemplo

• Tener diversificada la cartera de clientes. Aunque el ejercicio de la actividad empresarial ya implica la asunción de todo tipo de riesgos, es cierto que, en la medida en que la empresa sea capaz de minimizarlos, las entidades financieras lo valorarán positivamente. En este sentido, el hecho de tener diversificada la cartera de clientes supone, de por sí, una minimización del riesgo, pues se evita la dependencia de uno o pocos clientes y la incidencia que esto podría tener en la fijación de precios, el impago, etc.

• La solvencia de sus clientes. La entidad financiera prestará mucha atención a la composición de la cartera de clientes de la empresa y la solvencia que estos presenten. El banco es tanto o más consciente que la empresa de la importancia que tiene tener una cartera de clientes saneada.

• Tener diversificadas sus fuentes de aprovisionamiento. La dependencia de uno o pocos proveedores para aprovisionarse de materia prima será visto por la entidad financiera como una debilidad de la empresa y como un aspecto que, en un momento dado, podría llevar a la empresa a una situación de dificultades.

• Tener diversificadas sus fuentes de financiación bancaria. Últimamente, a partir de las diferentes oleadas de fusiones entre entidades financieras en que se ha visto inmerso el sistema bancario español, ha ganado relevancia el hecho de que la empresa tenga diversificadas sus fuentes de financiación bancaria y, además, que las entidades financieras que tengan inversión en la empresa no estén en la órbita de posibles nuevas fusiones, pues esto podría traer inestabilidad en la empresa desde el punto de vista financiero.

Es importante que seamos capaces de trasladar estos aspectos al banco, preferiblemente por escrito e incluso, en los casos en que sea posible, acreditarlo documentalmente.

Jordi Solé Tuyá
Director Ejecutivo
Kreedit | Financiación Empresarial

 

“En la actual coyuntura de restricción de crédito bancario, cualquier pyme que quiera acceder a financiación debe plantear la solicitud a la entidad financiera con el mismo rigor con que lo haría una multinacional”.